Toda organización que mueve trámites entre áreas recibe la misma llamada. Alguien quiere saber dónde está lo suyo. Casi siempre nadie puede contestar sin preguntarle antes a tres personas.
Praxis está construido alrededor de esa pregunta.
Para quien espera
Cada expediente tiene un código de seguimiento. Funciona como el número de una encomienda: se abre una página, se escribe el código y se ve qué pasó, cuándo, y en qué etapa está ahora. Sin cuenta, sin login, sin llamado.
Lo que esa página no muestra es todo el resto — ni documentos, ni comentarios internos, ni el título del expediente, ni nombres de agentes. Una etapa puede incluso tener una etiqueta pública más amable que la interna: “En Legal” para el equipo, “En revisión” para la calle. Quien espera recibe el avance, no el expediente.
Para quien trabaja
El equipo tiene una bandeja en lugar de un disco compartido. Tres listas: lo que está asignado a mí, lo que mi área tiene que tomar y lo que está pendiente en todo el departamento. Se actualiza mientras la mirás, así dos personas no arrancan lo mismo al mismo tiempo.
Actuar sobre un expediente es un verbo explícito — aprobar, devolver, pedir cambios, cancelar — y cada acción lo pasa a quien sigue. Podés seguir un expediente que te importa y enterarte cuando se mueve, en la aplicación o en un solo correo por día, en vez de revisar una planilla.
La parte que importa después
Nadie edita el ayer. Una corrección es una actuación nueva que dice qué cambió, quién lo cambió y cuándo. Con los documentos pasa lo mismo: los archivos no se editan en el lugar, así que una versión nueva es un objeto nuevo y la anterior sigue estando.
Es una propiedad aburrida hasta la auditoría, el reclamo, o la pregunta de un año después sobre por qué se rechazó algo. Ahí es exactamente el punto. Cuando el expediente se cierra, todo — historial, formularios, documentos — se puede exportar en un solo archivo.
Firmas
Praxis no firma. Cuando un paso necesita una firma de verdad, entra Sigil: toma el documento, junta las firmas, lo sella y lo deja verificable. El trámite sigue en Praxis; la prueba queda en Sigil.
Si esto se parece a un problema que tenés, escribinos.