Praxis, desde tu asistente

Praxis tiene un conector. Le apuntás Cursor, Claude, ChatGPT, Grok o Gemini, aprobás la conexión una vez, y el asistente trabaja directo con tus expedientes. No es una ventanita de chat pegada al producto — es la misma plataforma, con las mismas reglas, desde donde ya estás escribiendo.

Lo interesante no es que un asistente pueda leer tus datos. Es lo que no puede hacer.

Ve lo que ves vos

El conector no recibe una llave maestra. Actúa como vos, en una sola organización. Un agente que no puede abrir los expedientes de Legal en la interfaz tampoco los puede abrir a través de un asistente. Lo desconectás cuando quieras. Dos organizaciones son dos conexiones.

Qué le podés preguntar

Esas respuestas no son adivinanzas. El asistente no inventa un paso que no existe en tu flujo, y usa los nombres que tu organización le puso a las cosas.

También hace el trabajo

Con el permiso correspondiente, el asistente abre un expediente, aplica un pase, deja una nota, adjunta un documento, o toma una tarea de tu bandeja.

El que sorprende es el alta de personal. Le pasás la planilla del equipo; te pregunta cuando un rol o un área no está claro, y manda las invitaciones. Nunca define una contraseña — cada persona sigue eligiendo la suya al aceptar.

El rastro sobrevive

Todo lo que se hace a través de un asistente queda marcado como tal. Meses después todavía podés distinguir lo que una persona hizo en la interfaz de lo que hizo un agente en su nombre. Un asistente no puede reescribir el ayer, porque nada puede.

Si esto se parece a un problema que tenés, escribinos.